Bitácora Roja. Parte XII - Duda sembrada:
“La eficiencia no es el propósito de un pueblo. La felicidad lo es.”
El salón de la mesa redonda se encuentra en penumbras, iluminado solo por la luz de la gran lámpara en el centro del techo. Los oficiales aguardan, algunos con los brazos cruzados, otros con los dedos tamborileando sobre la mesa. En la cabecera, la silla de Red está vacía. Aún no ha dado órdenes, pero la incertidumbre ya ha encendido el debate.
White es el primero en hablar, su voz es firme y clara.
-"No podemos esperar más.”- comenta con un cigarrillo en la boca. -”El Rey se aferra al poder, y Red tiene la capacidad de gobernar mejor que él. Deberíamos tomar el control sin más demoras."
El Coronel Green resopla y se inclina hacia adelante.
-"¿Tomar el control? ¿Así, sin más?”- pregunta con cierto desprecio en sus palabras. -”No vivimos en un mundo en caos. No hay una crisis que justifique un golpe de estado.”- agrega. -”Seríamos los agresores, los responsables de derramar sangre donde no es necesaria."-
-"Eres ingenuo, Green."- Blue apoya un codo en la mesa y sonríe con condescendencia. -"El mundo no necesita estar en ruinas para que lo mejoremos. Red tiene la visión, el liderazgo, la fuerza."-
Silver entrelaza los dedos y observa a cada uno con mirada calculadora.
-"Ambos extremos son erróneos.”- comienza a hablar con una sonrisa de lado. - ”Un golpe de estado es riesgoso, sí, pero la pasividad también lo es. Hay maneras de ejercer el poder sin que el mundo se dé cuenta de que ha sido subyugado, sin necesidad de espadas o municiones."
Violet se estira en su asiento con un bostezo apenas disimulado, apoyando sus pies en la silla vacía del Coronel Gold, que se encuentra en misión.
-"Todo esto suena agotador.”- murmura antes de levantar el tono de voz. -”¿De verdad importa el método? Al final, Red tendrá el control.”-
-"Exactamente."- exclama White mientras golpea la mesa con la palma abierta. -"No necesitamos esperar ni complicarnos con juegos de sombras. Un golpe certero y se acabó."-
Green sacude la cabeza.
-"¿Y qué pasa con la gente? ¿Qué pasa con aquellos que no quieren ser gobernados por Red?"- pregunta con sinceridad, sabiendo ya la respuesta que le aguarda.
-"Se adaptarán."- Blue sonríe. -"Siempre lo hacen."-
Yellow carraspea, intentando intervenir.
-"Bueno, yo creo que…"-
-"Cállate, Yellow."- Blue ni siquiera lo mira. -"Los adultos están hablando."-
Yellow se encoge en su asiento, mientras Violet reprime una risa. Silver ignora la escena y sigue con su razonamiento.
-"Si simplemente destruimos el gobierno actual, el vacío de poder provocará resistencia.”- explica como si le dijera a un niño cuánto es dos más dos. -”Es más inteligente infiltrar la administración, tomar los hilos poco a poco hasta que, cuando el mundo se dé cuenta, ya esté bajo nuestro control."-
-"Tu método es lento. Red necesita actuar ahora."- White lo fulmina con la mirada.
Green chasquea la lengua.
-"Tu método es brutal. El mundo no necesita ser conquistado."- dice sin timidez el pelirrojo.
-"Eres un cobarde."- White frunce el ceño. -"Si no estás dispuesto a luchar por Red, ¿para qué estás aquí?"-
-"¡Oh, por favor!"- Violet revuelve los ojos. -"Ni siquiera estamos cerca de tomar una decisión y ya están peleando."-
White la ignora y sigue en su argumento.
-"Green es débil. Silver es lento. Necesitamos acción."- comenta mientras enciende otro cigarrillo.
-"Necesitamos inteligencia."- Silver lo corrige. -"Si actuamos con brutalidad, seremos vistos como tiranos."-
-"Y si actuamos con lentitud, nunca lograremos nada."- Blue se inclina hacia adelante. -"Miren la historia. Los cambios más grandes no se hicieron con susurros, sino con gritos."-
Green frunce el ceño.
-"Miren la historia, sí.”- le retruca -”Los regímenes que tomaron el poder por la fuerza terminaron ahogados en sangre."-
La tensión en la sala se vuelve insoportable. Los oficiales se interrumpen, los tonos de voz suben. Violet suspira y se aleja un poco de la mesa, disfrutando del espectáculo. Yellow intenta intervenir de nuevo, levantando la mano tímidamente.
-"Creo que podríamos…"-
-"¡Cállate, Yellow!"- gritan al unísono Blue y White.
Yellow se hunde en su asiento, pero en un intento por mantener algo de dignidad, toma su vaso de agua y bebe con calma… hasta que un pedazo de hielo se desliza inesperadamente y se le atora en la garganta. Empieza a toser, escupiendo agua sobre la mesa y atrayendo miradas de burla y fastidio.
-"Idiota."- murmura Violet con una sonrisa.
Pero la distracción apenas dura unos segundos antes de que White y Blue vuelvan a enfrentarse. Green se pone de pie, su paciencia agotada.
-"Esto es absurdo.”- exclama levantando la voz. -”¿Se supone que somos oficiales de Red y actuamos como niños peleando en un patio de recreo?"-
Blue lo imita, apoyando ambas manos en la mesa.
-"¿Y qué vas a hacer al respecto? ¿Darnos una charla moralista?"- le espeta con un pequeño brillo malicioso en los ojos.
White también se levanta, y el aire se llena de una agresividad latente. Silver permanece sentado, observando en silencio. Violet se aparta aún más, mientras Yellow sigue tosiendo. La pelea está a punto de estallar cuando una voz los interrumpe.
-"Si se matan aquí, Red se quedará sin oficiales.”- dice un hombre de edad madura sentado en una silla cerca de la puerta de la sala. -”Eso sería una lástima, ¿no creen?"-
Todos se giran hacia el Doctor Gero, quien no ha dicho una sola palabra hasta ahora. Va vestido con un recto pantalón de vestir marrón, con una camisa blanca, un chaleco naranja y corbata verde agua. Su voz es tranquila, pero su mirada es intensa, su melena blanca. Con un gesto lento, se acomoda las mangas y apoya las manos sobre la mesa.
-"Ustedes discuten sobre métodos, sobre rapidez o brutalidad, pero ninguno ha considerado la variable más importante: el tiempo.”- dice sin miedo a ser juzgado. -”Cada acción genera reacciones en cadena. Un golpe de estado inmediato provocará caos. Un control desde las sombras requerirá paciencia. No importa lo que elijan, lo importante es entender las consecuencias a largo plazo."-
Silencio. El científico en jefe los ha reducido a oyentes.
-"Silver entiende esto mejor que ustedes."- Gero lo mira de reojo. -"Él sabe que el control real no se ejerce con violencia ni con pasividad, sino con conocimiento."-
Silver entorna los ojos, procesando esas palabras. Algo dentro de él se mueve, una idea que aún no toma forma, pero que deja una semilla plantada.
-"Sigan peleando si quieren. Pero recuerden que Red espera de nosotros algo más que simple brutalidad o comodidad.”- el padre de Pino se pone de pie. -”Espera resultados."-
Uno a uno, los oficiales bajan la mirada. White apaga su cigarrillo, frustrado. Green respira hondo. Blue aprieta la mandíbula cruzándose de brazos. Violet sonríe, como si nada hubiese pasado. Yellow intenta recuperar la compostura, limpiándose el agua de la cara.
Silver se queda en silencio, su mente trabajando en algo que aún no ha verbalizado. Gero les ha dejado una verdad que no pueden ignorar.
La reunión ha terminado, pero la guerra de ideas apenas comienza.
El cuartel respira un aire de rutina inquebrantable. Los soldados cumplen sus tareas sin cuestionamientos, esperando órdenes, repitiendo el ciclo sin final. Entre ellos, dos soldados en particular, uno alto, de cabello rubio rapado y de cuerpo musculado, junto a una soldado de apariencia de conejo, de pelaje blanco rosado y largas orejas, inician una conversación mientras realizan la guardia que les fue asignada.
-”¿Han escuchado algo sobre lo que se discutió en la mesa redonda?”- pregunta el soldado, con los brazos cruzados y la mirada algo tensa.
-”Rumores.”- responde su compañera, la coneja antropomórfica, mientras limpia su rifle sin demasiado interés. -”Pero los rumores no ponen comida en la mesa ni nos dicen cuándo acabará nuestra guardia.”-
-”Se dice que Red quiere más control. Que se avecina un cambio grande”- insiste, mirando a su compañera.
-”¿Y qué esperabas?”- interviene un soldado de más edad, desde una esquina. -”Los altos mandos siempre se pelean por el poder. Nosotros sólo obedecemos.”-
El soldado rubio, en cuya chapa figura el número 15, aprieta los labios. Él no lo ve tan simple. No cuando su propio hermano está del otro lado de la balanza, inclinándose por la fuerza.
-”Blue está metido en esto.”- admite después de un largo silencio. -”Y lo que él hace… siempre termina arrastrándome de algún modo.”-
La mujer con quien habla lo observa con una mezcla de burla y simpatía.
-”No me digas que estás considerando postularte a general.”- dice con curiosidad. -”No eres el tipo de soldado que va por ahí queriendo cambiar el mundo a la fuerza.”-
-”No, pero tampoco quiero quedarme de brazos cruzados mientras algo grande ocurre.”- responde él, descruzando los brazos.
-”Vaya dilema…”- dice ella, con una sonrisa ladeada. -”Aunque claro, seguro que si Violet estuviera aquí y te pidiera algo, dirías que sí sin dudarlo.”-
-”Eso no tiene nada que ver.”- la fulmina con la mirada, pero no lo niega.
-”Seguro que no.”- la soldado suelta una risa y se encoge de hombros.
Un silencio denso cae sobre el grupo. Ambos soldados siguen con su guardia, observando como el resto de soldados hacen sus tareas.
-”A veces me pregunto si alguno de los oficiales realmente entiende cómo funciona la vida de un soldado raso.”- comenta él, ajustando la correa de su rifle. -”Todos tienen grandes planes, estrategias, juegos de poder, pero aquí abajo, todo se reduce a si podremos dormir sin miedo a que nos despierten con una orden de emergencia.”-
-”Y en mi caso…”- agrega con una sonrisa ácida. -”Si no seré enviada a la peor de las misiones solo por no ser "uno de ustedes".”-
-”El coronel Yellow está en la mesa redonda, ¿no?”- le intenta corregir. -”Se supone que él los representa.”-
-”Yellow es un títere, amigo.”- la conejo suelta una carcajada corta y amarga. -”Nadie lo toma en serio. No nos representa, solo lo tienen ahí para que parezca que nos escuchan.”-
El soldado rubio no sabe qué responder. En cambio, un capitán obeso, de gafas y fino bigote la observa con calma, pero con algo más de profundidad en la mirada.
-”El respeto se gana, soldado.”- dice con tono pausado, sobresaltando a ambos soldados de guardia. -”Si Yellow no ha sabido imponerse, entonces su voz seguirá sin tener peso.”-
Ella lo mira con algo de desafío.
-”O tal vez el sistema nunca pensó en darle una voz real.”- le replica. -”Tal vez solo fue un adorno para que nadie cuestione demasiado.”-
Otro silencio. El cuartel sigue funcionando alrededor de ellos, con soldados que van y vienen, ocupados en sus rutinas, ajenos a la conversación. Pero dentro de esta pequeña charla, la tensión es densa.
-”Si esto sigue así, ¿qué pasará con nosotros?”- el soldado pasa una mano por su cabello y suspira. -”No somos oficiales, no tenemos voz. ¿Simplemente seguiremos órdenes y esperamos que no nos maten en el proceso?”-
El Capitán le pone una mano en el hombro con firmeza, pero sin agresividad.
-”Somos soldados.”- le dice con convicción. -“Nuestra lealtad es nuestro mayor recurso. No importa quién gobierne, nuestra labor sigue con el más fuerte.”-
La soldado conejo corre la mirada, disimulando la tristeza que le embarga. Por su parte, su compañero no está seguro de si esa respuesta le satisface. Pero por ahora, la acepta.
En una discreta sala de reuniones del Palacio Real, el Rey del Mundo, un perro humanoide, de pelaje azulado, con gruesas gafas de marco negro, vestido con un elegante traje gris topo, y con un frondoso bigote blanco, se encuentra manteniendo una charla con el Comandante Red del Ejercito de la Red Ribbon, con su cabello rojo fuego bien engominado, vestido de traje negro, con una camisa naranja por debajo, un anillo con un diamante en la mano derecha, y un parche tapando su ojo derecho. A su lado, el Oficial de Estado Mayor Black, vestido de frac negro, como una sombra detrás de su jefe.
-”No hay necesidad de que esto sea un conflicto.”- dice el Rey, con una voz serena. -”Pero el gobierno no se otorga por simple ambición.”-
Red sonríe levemente, una sonrisa vacía de calidez.
-”¿Ambición?”- repite, con una fingida sorpresa. -”No, Majestad. No es ambición, es responsabilidad. El mundo necesita un líder fuerte, alguien que comprenda el orden, que lo proteja de su propia decadencia.”-
El Rey entrecierra los ojos.
-”No veo decadencia. La paz reina, la prosperidad es evidente. La gente vive sin miedo.”- el Rey se rasca el bigote. -”¿De qué los protegerías exactamente?”-
Red hace un gesto con su mano. Black se aclara la garganta y, con un tono neutro, interviene.
-”Los sistemas de control han registrado un aumento del 0.4% en delitos menores en los últimos tres años.”- comienza Black. -”Es cierto que los índices de bienestar se mantienen altos, pero…”-
El Rey levanta una mano, interrumpiéndolo con cortesía.
-”¿Eso te parece justificación suficiente para poner en riesgo la libertad?”- dice mirando fijamente a Red. -”No existe un sistema perfecto. Controlarlo todo es una fantasía, una peligrosa.”-
Red suspira, su expresión se endurece por un instante antes de volver a su máscara de cortesía.
-”No se trata de controlarlo todo, Majestad.”- comienza a hablar. -”Se trata de asegurarnos de que el orden no colapse. ¿Y si ese 0.4% se convierte en 4%? ¿Y si ese 4% se convierte en 40%?”-
El Rey lo observa con paciencia, sin rastro de miedo en su mirada.
-”La paz no se sostiene con cadenas. Se sostiene con confianza.”- comenta sin titubear.
-”La confianza…”- Red deja escapar una risa breve, sin alegría. -”Qué hermoso concepto… y qué ingenuo. Un pueblo confiado es un pueblo vulnerable. Y cuando caen, ¿quién los levanta?”-
-”Ellos mismos.”- responde el Rey con firmeza. -”Porque son libres.”-
Red inclina la cabeza apenas, como si evaluara la respuesta.
-”Black, ¿puedes decirle lo que han mostrado las proyecciones?”- ordena, sin apartar la vista del monarca.
Black asiente y consulta su libreta de cuero.
-”Bajo la estructura actual de gobierno, los modelos predictivos muestran que, en un margen de veinte años, podrían surgir disputas internas en sectores de baja regulación.”- lee sin alterar su tono. -”Se estima una posibilidad del 12% de crisis política. Con un gobierno centralizado y protocolos más estrictos, la probabilidad de conflicto baja al 2%.”-
-”Un 12% de posibilidad no es una certeza.”- el Rey no se inmuta. -”Y un 2% de conflicto bajo un sistema autoritario significa que la gente sufrirá en silencio, sin poder reclamar justicia.”-
Red frunce el ceño por primera vez.
-”El pueblo siempre pide lo que le conviene en el momento.”- la rabia puede sentirse en su voz. -”No saben lo que es mejor para ellos a largo plazo. Yo sí lo sé.”-
Black levanta la vista de su libreta, observando el intercambio en silencio. Red lo nota y le hace un gesto sutil para que continúe. Black vacila un segundo antes de hablar.
-”Los estudios muestran que la percepción de bienestar de la población está en su punto más alto.”- comenta con firmeza. -”Pero… también indican que la eficiencia de los recursos podría mejorarse con una supervisión más rigurosa. En términos estrictamente logísticos, Red no está equivocado.”-
El Rey no se aparta ni un milímetro.
-”La eficiencia no es el propósito de un pueblo. La felicidad lo es.”- dice con un tono esperanzador.
-”¿Y qué pasa cuando la felicidad es una ilusión frágil? ¿Cuando el primer viento fuerte la destruye porque no tiene cimientos?”- pregunta clavando la mirada en su interlocutor.
El Rey sostiene su mirada.
-”Entonces la reconstruimos juntos. Sin cadenas.”- sentencia.
Red se queda en silencio un momento. Luego se endereza y sacude la cabeza, como decepcionado.
-”Veo que no llegaré a convencerte hoy, Majestad.”- le responde con un tono cargado de decepción.
-”Espero que recuerdes que el poder no lo es todo.”- suspira el Rey.
Red inclina la cabeza con respeto fingido antes de girarse. Sin decir más, avanza hacia la salida. Black, a punto de seguirlo, se detiene cuando el Rey le habla nuevamente.
-”Una última cosa, Black.”- le interrumpe su andar. -”¿Tú realmente crees en todo lo que dice Red?”-
Black se queda en silencio. Su expresión, normalmente neutral, se torna pensativa. Mira al Rey, luego a la puerta por donde acaba de salir su amigo. Tarda unos segundos antes de responder.
-”A veces dudo…”- admite finalmente. -”Pero confío en él.”-
El Rey asiente lentamente, con una leve sonrisa melancólica.
-”Entonces solo espero que, cuando la duda se haga más fuerte que la confianza, sepas qué hacer.”- dice el Rey con tono amable.
Black no responde. Solo inclina la cabeza en señal de respeto y sale de la sala.
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ResponderEliminarPersonalmente, este es de mis capítulos preferidos, y de los mas largos.
Ninguno de los 3 escenarios que vemos, son en vano, todos sirven para explicar algo que ya sabemos (la decepción de Black, el surgimiento de Silver en Next Level), o para cosas que veremos en estos capítulos, muchas dudas sembradas.
Gracias por leer!