viernes, 1 de agosto de 2025

Bitácora Roja. Parte III - Resistencia:

 

Bitácora Roja. Parte III - Resistencia:


"¿Vas a interponerte, niña?"

El motor de una camioneta militar se apaga lentamente mientras el polvo se asienta en las calles vacías del pueblo de estética cowboy. El sol emite sus últimos rayos antes de comenzar a descender en el horizonte. Alrededor del pueblo, solo hay tierra curtida por el sol de todos los días.

Un hombre, de edad avanzada, pero de complexión atlética, con marcadas ojeras y una barba sin rasurar de hace pocos días, acompañado de un sujeto de barba y de gran envergadura, observan en silencio la llegada del convoy militar. Ambos van vestidos con prendas austeras de color marrón, con placas que los identifica como sheriff y ayudante respectivamente. El más anciano lleva un gorro de estilo cowboy puesto.

El militar, de rostro aguileño, con el cabello castaño repeinado, vestido con pantalón cargo, un suéter ocre, con un pañuelo rojo alrededor del cuello y botas negras baja del vehículo, que luce un logo de un listón rojo con una “R” en cada extremo.

El viejo lo evalúa, captando su determinación y falta de empatía. Su uniforme impoluto contrasta con el polvo y sudor en el sheriff y su ayudante.

-"¿Esta es la bienvenida, sheriff Rao?"- comenta el militar con una sonrisa apenas visible.- "Esperaba más hospitalidad."

El general da una señal, y los soldados avanzan hacia el centro del pueblo, que luce muy pobre y venido a menos. En su avance, algunos habitantes los miran desde las ventanas, otros se esconden tras las puertas entreabiertas del Saloon local.

-"Vienen a quitar lo poco que tenemos"- murmura un pueblerino entre dientes.

Pero en ese instante, una figura se cruza entre los soldados y el pueblo. Es Penni, una joven niña de pelo lila con una gorra, de mirada desafiante.

La tensión en el aire es palpable. El general observa a la joven sin inmutarse.

-"Interesante."- murmura el general Brown.- "Quizás aquí haya más resistencia de la esperada."

Penni mantiene su posición, decidida a no retroceder.

Brown sonríe al ver la postura desafiante de la niña. Con un gesto leve, sus soldados se detienen, formando una línea detrás de él, como esperando su señal para avanzar o atacar. El silencio pesa, y el pueblo parece contener la respiración, como si fuera consciente de que ese momento determinaría el destino de todos.

-"¿Vas a interponerte, niña?"- pregunta Brown con voz fría, inclinando la cabeza para observarla de cerca.

Penni no retrocede. Su mirada es de acero y sus manos, aunque temblorosas, permanecen firmes en sus costados.

-"Este pueblo no les pertenece."- responde ella en un tono decidido, tratando de controlar el miedo en su voz. - "No tenemos mucho, pero lo que tenemos es nuestro."

Rao da un paso adelante, colocando una mano en el hombro de la niña, en un gesto a medio camino entre la protección y la advertencia.

-"Ya escuchaste."- dice el sheriff, ahora con un tono más severo. - "No necesitamos su ayuda, ni sus 'condiciones'. Este pueblo puede arreglárselas solo."-

El General estudia a Rao, manteniendo la misma sonrisa de desprecio. Luego, su mirada recorre a los habitantes que empiezan a asomarse con cautela por puertas y ventanas, inspirados por la valentía de la joven y la postura del sheriff.

-"Me temo que no tienen opción"- responde Brown finalmente, en un tono helado. -"La orden viene de más arriba. O colaboran… o aprenderán por las malas."-

De repente, el militar levanta la mano, y en un movimiento preciso, uno de sus soldados apunta su rifle al aire y dispara, el sonido retumba por todo el pueblo. Los habitantes se estremecen y algunos retroceden asustados.

Pero Penni se queda firme, y aunque Rao parece evaluar la situación, no se aparta. Su ayudante, que hasta ahora había permanecido en silencio, avanza un paso, colocándose junto a su jefe con los puños cerrados y una mirada fija en el general. No parece comprender del todo la situación, pero su lealtad y respeto por el sheriff son evidentes.

Brown observa la escena y suelta una risa fría.

-"Interesante grupo"- murmura, casi para sí mismo. - "Veremos cuánto dura su resistencia."-

Con un breve gesto de su mano, dos de sus soldados avanzan entre el grupo. Ambos son rubios, altos, de complexión atlética y con ojos celestes tan fríos como el hielo. Uno de ellos observa al ayudante y sonríe con una expresión insinuante, como si aquel enfrentamiento fuese un juego.

-"¿Qué dices, grandote?"- murmura, lanzando una mirada coqueta hacia su rival. -"¿Nos vas a dar un buen espectáculo?"

El grandote frunce el ceño, confundido y molesto. No está acostumbrado a las bromas en un momento así, y mucho menos a las insinuaciones de un soldado en medio de una confrontación. Pero antes de que pueda responder, el otro soldado, en cuyo brazo se ve una cinta con el número 15, lanza el primer golpe. Su puño se estrella en la mandíbula del grandote con una fuerza impresionante, y el ayudante del sheriff cae hacia atrás, tambaleándose.

La tensión que se había acumulado en el ambiente estalla en una batalla a puños. Los habitantes del pueblo, impulsados por la valentía de Penni y la firmeza de Rao, intentan luchar contra los soldados, pero están mal preparados.

Rao se enfrenta a Brown, esquivando golpes y lanzando algunos propios, mientras el resto de los pobladores intenta defenderse como pueden. El sheriff lleva una tonfa en la mano, mientras el general blande un machete.

Los dos militares se mueven entre la multitud con la eficiencia brutal de soldados entrenados. Los puños caen sin piedad, y los gritos de los habitantes resuenan entre las calles polvorientas. El ayudante intenta levantarse para defender al sheriff, pero uno de los hermanos lo derriba con una patada en el pecho, lanzando una carcajada antes de girarse hacia otros habitantes que intentan atacar.

Penni, en medio del caos, observa con desesperación cómo el pueblo, su hogar, es desmantelado en cuestión de minutos. Su corazón late con fuerza, pero el terror la mantiene paralizada mientras ve caer, uno a uno, a los hombres y mujeres que alguna vez fueron sus vecinos y amigos.

El sheriff Rao, aunque viejo, pelea a la par del entrenado militar, quien es reducido por la eficacia de sus golpes, asestando un golpe en la sien que lo derriba. 

-”Veo que el viejo es un hueso duro de roer.”- exclama uno de los soldados rubios, mirando con desprecio al sheriff.

-”Viejo, pero aún capaz de defender a mi pueblo.” - exclama, lanzando un escupitajo sanguinolento al suelo, y encarando a su nuevo rival.

El sheriff arremete contra el soldado, pero el rubio lo mira fijamente con un brillo extraño en los ojos. Rao, inexplicablemente, es incapaz de moverse.

-”Parece que aquí acaba esta estupida resistencia.” - dice el soldado, tomando el machete de su general.


El pueblo queda en un silencio pesado y desgarrador. Solo quedan en pie los dos soldados rubios y Penni, la niña de gorra y pelo lila, quien finalmente cae de rodillas, exhausta y rota. Su mirada vaga entre los cuerpos de sus amigos, sus vecinos, y las figuras inmóviles del sheriff y su ayudante, mientras el sentimiento de desesperanza se apodera de su ser.

El soldado se acerca a ella, observándola con un aire de curiosidad y burla. A su lado, el que lleva el número 15 se cruza los brazos, impasible.

-"¿Valió la pena?"- pregunta en un tono burlón, inclinándose hacia ella. -"Toda esa resistencia… ¿para qué?"-

Penni no responde. Su mirada perdida lo dice todo.


1 comentario:

  1. Y tenemos nuevo capitulo.

    Volvemos a ver a Brown, y su final. Por cierto, su diseño es el mismo usado en la pelicula "Path to Power".

    Asimismo, Rao es el sheriff de SandLand. Penni es la niña de gorra de la pelicula "La Leyenda de Sheng Long", y el ayudante de Rao es su padre de esa pelicula.
    A Penni le cambiamos el color de pelo de su rojo a lila, ¿será por algo?

    Y finalmente vemos a dos jovenes rubios, que supongo ya habrán reconocido ;)

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