Bitácora Roja. Parte X - Las locuras del emperador:
“¡Seguro es un modelo de champú!”
En algún rincón olvidado del mapa, el malvado Emperador Pilaf se esconde en una base subterránea junto a sus inseparables esbirros Mai y Shu. Frente a ellos, sobre un cojín ridículamente lujoso, reposa su tesoro más preciado: una Esfera del Dragón.
-”¡Finalmente, está en mis manos!”- grita Pilaf, levantando la esfera hacia la luz. -”¡Con esto, el mundo entero caerá de rodillas ante el gran Emperador Pilaf!”-
Mai, apoyada en una columna, limpia sus uñas con aburrimiento.
-”Solo es una esfera, jefe.”- comenta sin levantar la vista. -”Le faltan seis.”-
-”¡Cállate, aguafiestas!”- replica Pilaf, inflándose como un globo. -”¡Hoy comienza mi reinado!”-
-”¡Seguro que así será, señor!”- festeja Shu a su lado.
Pero el destino, cruel y burlón, tiene otros planes. Muy lejos de allí, un helicóptero atraviesa las nubes, cortando el viento con un zumbido metálico. A bordo viaja el Coronel Gold, vestido con su uniforme militar impoluto, de tono de piel ambar, y el cabello azabache engominado, con un frondoso bigote negro.
-”Señor, ¿cree que será peligroso?”- pregunta el soldado que pilota el helicóptero.
-”Peligroso es dejarme esperando.”- responde Gold con calma, sin apartar la vista de la ventana. -”Esta gente tiene algo que le pertenece al Ejército.”-
El helicóptero desciende justo frente a la entrada de la base de Pilaf.
-”¡Alerta!”- grita Shu, que observa por un catalejo infantil de juguete. -”¡Se acerca alguien muy, muy bronceado!
-”¿Bronceado?”- Pilaf pega un brinco. -”¡Seguro es un modelo de champú!”-
La puerta se abre de golpe, y allí aparece Gold, tan alto y elegante que hasta Mai suspira sin querer.
-”Señores.”- la voz del general es tranquila, cortante como un cuchillo. -”Denme la esfera.”-
Pilaf se esconde tras Mai, pero luego asoma la cabeza con un aire falso de valentía.
-”¡Ja!”- ríe forzosamente el emperador. -”¡Tendrás que quitarla de mis manos imperiales!”
Sin más charla, Gold avanza. Pilaf intenta defenderse con un torpe golpe de puño, pero el coronel lo esquiva como si apartara una mosca. En segundos, Pilaf termina en el suelo, pataleando.
-”¡Espera, espera!”- rezonga el emperador. -”¡Eso no cuenta! ¡Mai, Shu, plan B!”-
Gold suspira, cansado de la payasada. Sus dedos presionan un pequeño control en su muñeca, y un compartimiento del vehículo que lo trajo se abre con un chasquido metálico. De allí surge su Battle Jacket, un traje blindado de acero dorado, diseñado para combate cuerpo a cuerpo. La armadura reluce bajo la tenue luz, hombros anchos con planchas doradas, un pecho macizo marcado con el emblema de la Red Ribbon, guanteletes que parecen aplastar piedra, y un visor rojo que se enciende en la máscara con un brillo intimidante.
Con un salto preciso, Gold se introduce en la cabina. El traje se cierra en torno a él con un siseo de vapor, como si despertara a un monstruo dormido. La figura resultante es imponente, casi el doble de tamaño que Pilaf y su banda juntos.
-”Ahora probemos enserio.”- dice el coronel con una sonrisa chula.
Mai se arma de valor y dispara su pistola, pero las balas rebotan en el pecho dorado sin dejar un rasguño. Shu intenta una emboscada desde atrás con su espada, pero el guantelete de Gold lo agarra de la cabeza como si fuese un gato revoltoso y lo lanza contra la pared. Pilaf, desesperado, agita una sartén que encontró vaya uno a saber dónde, golpeando inútilmente el casco blindado.
En segundos, el general tiene la esfera en sus manos. Pilaf, derrotado, se arrastra como un gusano.
-”Está bien…”- resopla, levantando la mano. -”¡Ríndete ante mi ingenio, y cuando sea el Emperador del mundo te perdonare la vida!”-
Gold no contesta. Justo en ese instante, su comunicador emite un pitido urgente.
-”Aquí cuartel general.”- dice una voz desesperada. -”Informe: la Red Ribbon ha caído. El Comandante Red está muerto.”-
Por primera vez, Gold se queda en silencio. Mueve la esfera entre sus dedos, pensativo, y luego, sin expresión alguna, se la devuelve a Pilaf.
-”Quédate con tu juguete.”- su voz es serena, casi desinteresada. -”Mis asuntos con el Ejército han terminado.”-
Se da media vuelta, su armadura se repliega, y camina hacia el helicóptero con calma absoluta.
Pilaf, sorprendido, abraza la esfera con lágrimas de emoción.
-”¡Lo logré! ¡El malvado Emperador Pilaf derrota al mismísimo General Gold!”- festeja entre lágrimas. -”¡Soy invencible! ¡Soy brillante! ¡Soy…!”-
El suelo tiembla con la partida del helicóptero.
-”Sí, jefe. Genial.”- festeja Shu. -”¿Quiere que lo anote en su diario de victorias?”-
-”¡Sí, anótalo!”- Pilaf se sube a hombros de Shu, levantando la esfera como un trofeo. -”¡El mundo recordará este día como la gloriosa victoria del Emperador Pilaf!”-
Mai, limpiándose el polvo de su ropa, susurra.
-”Hasta que venga alguien realmente fuerte.”- dice con una leve sonrisa.
-”¡Cállate, aguafiestas!”- replica Pilaf, inflándose como un globo. -”¡Hoy comienza mi reinado!”-
-”¡Seguro que así será, señor!”- festeja Shu a su lado.
-”Peligroso es dejarme esperando.”- responde Gold con calma, sin apartar la vista de la ventana. -”Esta gente tiene algo que le pertenece al Ejército.”-
-”¿Bronceado?”- Pilaf pega un brinco. -”¡Seguro es un modelo de champú!”-
-”¡Sí, anótalo!”- Pilaf se sube a hombros de Shu, levantando la esfera como un trofeo. -”¡El mundo recordará este día como la gloriosa victoria del Emperador Pilaf!”-
-”Hasta que venga alguien realmente fuerte.”- dice con una leve sonrisa.
¡Nuevo capítulo!
ResponderEliminarMi primer acercamiento a escribir algo cómico. Espero que les guste.
Aún así, creo que debo hacer algunas aclaraciones sobre el canon.
En el manga, quién sabemos que Red envía a buscar la esfera, en simultáneo a la caída de la fortaleza por Goku, es el Coronel Copper.
Pero anteriormente usamos la figura de Copper, en el capítulo origen de Silver, siendo un oficial renegado. En resumen, Silver le vence, y obtiene el nombre clave, siendo un metal "superior".
Por lo tanto, pensé: la existencia de Copper y Silver, involucra la existencia de un "Gold", que fue a quién decidí usar aquí.
Sé que es torcer un poco el canon, pero si usaba aquí a Copper se complicaba la narrativa. Me hacía más sentido hacer esto dado que si Silver obtenía su nombre al derrotar a Gold, no me cierra que su "grado" sea inferior (Cobre < Plata < Oro).
En fin, espero me perdonen la libertad, y disfruten igual el capítulo.
Asimismo, no encontré momento para meterlo, pero luego de esto, Pilaf crea la caja para que no puedan rastrear la esfera, y Goku deba recurrir a Baba para hallarle.
Y por cierto, el titulo es una referencia a la pelicula de Disney (en España llamada "El Emperador y sus locuras").
¡Gracias por leer!